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miércoles, 23 de septiembre de 2020

Ismael Serrano

13 de septiembre de 2020

Mallorca Live Festival


¿Crees en las casualidades?


El verano más imposible en el que nos movemos de isla en isla improvisando la vida, Ismael Serrano actúa en Mallorca justo cuando estamos allí. ¿Cómo no ir? Compramos las entradas y rebusco el pintalabios rojo en el bolso. 


Llego entre nerviosa y rara, no me lo esperaba pero es la magia que necesitaba. Nos sientan, nos miramos, sonrío. Aparece Isma en el escenario y por unos momentos olvido todo lo malo. Te canto al oído mientras él canta y siento que sólo actúa para nosotros. Es la banda sonora de mi vida y ahora lo es de nuestro instante. 


Parece nervioso, pero yo también lo estoy. Parece diferente, quizás como todos. Canta Vértigo y te agarro fuerte de la mano, envío un whatsapp a mi compañera eterna de conciertos de Isma y siento tanta emoción que creo que podremos con todo.


Siguen las canciones y yo no quiero que el concierto se acabe nunca. Te beso y me entiendes. Me besas y sé que me quieres. Nos miramos de nuevo y todo parece perfecto. 


Termina el concierto demasiado pronto pero voy flotando. Camino del hotel vuelvo a acercar los pies a tierra y nos creemos críticos musicales.


Me preguntas mi opinión, me dices que cómo es que no hizo ninguna referencia a Mallorca, que por qué parecía ausente, que el sonido fue estupendo y que crees que se confundió alguna vez con la guitarra. Te recuerdo que he ido a infinitos conciertos suyos, que éste es el segundo fuera de Madrid (el primero fue en Torrijos) y que, aunque me ha encantado ha sido diferente.


No sentí que conectara con el público, ¿culpa suya o culpa nuestra? ¿O simplemente la sensación sin sentido que sólo lo hacía con nosotros? Los camareros pasando, la gente comiendo, bebiendo, la distancia entre la gente (necesaria). 


No llegó ni a dos horas, no cantó canciones que siempre canta (¿faltó al menos un bis más con Vine del norte?), no le vi tan emocionado como esperaba, aunque ya lo estaba yo por él. 


Quizás sus conciertos en Madrid son más especiales, quizás tuviera un mal día o lo tenía yo, quizás es tan humano como todos y a todos este año nos está pasando factura, quizás le pedí demasiado... y aunque me dio muchísimo no era justo exigirle que arreglara estos meses en una noche. 


Me preguntas si me ha gustado ir y te contesto que por supuesto, que vacaciones e Isma son una combinación perfecta, que Isma me ha llenado de energía como siempre y que ha sido una casualidad mágica. 


Vértigo


jueves, 14 de septiembre de 2017

Marilia

8 de Septiembre de 2017
Centro comercial Arturo Soria
Madrid

Mis noches de concierto siempre son mágicas. Escuchar las canciones que tengo grabadas en la cabeza en directo es un ritual que hace que el mundo pare durante unas horas y todo parezca posible. 

Empiezo pintándome los labios de rojo, tratando de maquillarme los ojos lo mejor posible y vigilando que el flequillo no quede mal del todo. 

Cada acompañante que he tenido en los conciertos a los que he ido era alguien muy especial para mí. No todos siguen en mi vida ahora, pero en su momento fueron los mejores acompañantes posibles. A veces, seguidores del cantante, otras buenos amigos dispuestos a acompañarme y otras alguien a quien se le iluminan los ojos cuando se me iluminan a mí. 

El viernes pasado viniste tú, que apareciste en mi puerta y me dijiste que sí, que te venías al concierto conmigo. Ya de camino preguntaste "¿de quién habías dicho que era?"

Te cuento que es de Marilia, que seguro que recuerdas a Ella baila sola, que ya te he hablado de ella, que tiene dos discos en solitario, que la he estado escuchando bastante y que hasta ahora no había podido cuadrar ir a un concierto suyo.

Llegamos al centro comercial Arturo Soria, al que no había ido nunca. Me asombra la cantidad de gente que hay cerca del escenario y pienso que es por el concierto. Pero gran parte de la gente simplemente toma algo en las terrazas. Ya sabes que no me gustó como estaba organizado, que me pareció que se faltaba al respeto a la música en directo, que parecía que Marilia era la música ambiente que suena mientras te tomas una cerveza, que no hubiera sido tan difícil organizarlo mejor. Pero tampoco nos vamos a centrar en lo que no me gustó, que además, ni tuvo que ver contigo ni con Marilia.

Antes de empezar te hablo de una canción, te digo que atento cuando la cante, que es una gran canción y que quiero robarle las palabras a Marilia. 

Mientras esperamos nos pedimos un vino y una cerveza, hablamos de la vida, de nuestros problemas, de las soluciones y de todos los besos que nos faltan por darnos. 

Aparece Marilia en el escenario y canta "Una tarde con Clint". Un comienzo valiente, dejando claro que es algo más que la mitad de Ella baila sola. Se suceden las canciones, nuevas y antiguas. Me miras sorprendido al ver que canto todas, que las siento, que las entiendo, que las vivo. Ya viste que se nota que Marilia no es nueva en este mundo, que domina el escenario, que sabe que es un público extraño, que quizás hasta que no cantó "cuando los sapos bailen flamenco" había gente que prestaba poca atención. ¿Y qué nos importa? te digo, nosotros sabemos por que hemos ido.

Imagino que es difícil tener un pasado como el de ella y un futuro más incierto. Pero parece que va dando los pasos correctos. Escuchas atento sus letras, me miras cuando me indigna que siga habiendo mujeres florero, te sorprende que cante en alto, que me levante a bailar la última canción, que te bese cuando no te lo esperas.

Te introduzco cada canción, te digo que te vas a reír con Señoras, que que buena es Superviviente, sonreímos al escuchar la versión de Violeta Parra (y nos sorprende la ausencia de aplauso cuando la nombra), te asustas cuando canto "claro que hace falta hablar", miramos a Vilma y Alondra y te digo que habrá que buscarlas para escucharlas, nos planteamos en silencio la vida cuando suena "si no es un sí es un no". 

Y en la introducción de "Marilyn y superman" ya te aviso que es la canción de la que te hablé. Y te la canto entera, mirándote a los ojos mientras Marilia pone palabras a mis sentimientos. No sé qué piensas, sólo me miras y sonríes, te dejas besar, te dejas cantar y yo entiendo que lo nuestro es una "una historia de verdad".

Termina el concierto y tengo la sensación de haber vivido algo mágico. Ya, ya lo sé, no me recuerdes lo que no me gustó, que no volveré a ese centro comercial, pero sabes que quiero volver a ver a Marilia en directo y que quiero que me sigas acompañando a los conciertos.


Vértigo


miércoles, 16 de septiembre de 2015

Ismael Serrano

15 de Agosto de 2015
Teatro Circo Price Patio Porticado del Palacio de Pedro I
Torrijos - Toledo



El papel y el boli no parecen suficientes para resumir el último concierto de Ismael Serrano al que fui. Ni las fotos ni los videos transmiten lo que pasó aquella noche. No me siento capaz de plasmar sentimientos e impresiones, que fueron tan enormes que sólo con recordarlas en la cabeza el mundo me parece un lugar mejor.

Punto de partida
Ismael Serrano. Concierto de guitarra y voz. Torrijos (Toledo). Mi primer concierto suyo fuera de Madrid. Tú a mi lado. Tu primer concierto de Ismael. Casi dos horas de fila, que empezaron escuchando los ensayos y terminaron con mis brazos a tu alrededor. 

Núcleo
Escenario mágico. Árboles. Isma ya está en el escenario cuando entramos. Sonrío y ya no pierdo la sonrisa. Te beso y ya no dejo de besarte.

De repente todo parece simple. Sencillo. Mis problemas, mis traumas, mis miedos se vuelven pequeños y tengo claro un presente que termina y empieza contigo. Isma canta, lo hago yo, te canto a ti. Me quedo con las frases que he soñado con dedicarte y aprovecho la situación. Siempre le he robado frases a Ismael Serrano y por una vez, le pude robar un concierto entero para dedicártelo, para decirte todo lo que nunca digo, para mirarte a los ojos y decirte que has cambiado mi mundo y que me dejes cambiar el tuyo.

Hablar del concierto sin hablar de ti sería dejar fuera la mitad de la magia. Es cierto que fue el concierto que soñaba (sin tantos efectos ni tanto cambio de sonido como en el de Madrid), pero tratar de ser objetiva parece imposible. Diría que prefiero así las canciones, que Ismael, una guitarra y tú a mi lado es todo lo que necesito. Me sorprendió que el público no fuera tan revolucionario (frases en las que en madrid siempre hay aplausos pasaron desapercibidas), que cantarán menos y que sintiera que había menos conexión. Todo lo compensamos nosotros, creando nuestra propia revolución, cantando sintiendo cada palabra y creando conexiones mágicas más allá de las canciones.

Desenlace
Ismael termina su concierto y yo le daría las gracias eternamente por tantas cosas, por poner la banda sonora a mi vida, por darme las fuerzas que siempre me faltan, por ser parte de una noche que siempre recordaré, escuchando sus canciones en directo agarrando tu mano fuerte y debatiendo si mirar al escenario o a ti.

Acabamos cenando en el parque de al lado, comentando el concierto y yo contándote mil anécdotas y mil pensamientos que pasaron por mi cabeza. Pienso que la felicidad debe ser algo parecido a esto. Aunque cuando me pones Vértigo en tu casa por sorpresa y me miras queriendo besarme, sé que no necesito nada más.  


Vértigo

domingo, 26 de julio de 2015

Ismael Serrano

16 de Julio de 2015
Teatro Circo Price
Madrid




​​​Siempre que quiero escribir sobre un concierto de Ismael Serrano (y ya son muchos años haciéndolo) me debato entre escribir intentando ser una crítica musical, una aspirante a escritora o una simple fan.

Creo que acaba ganando la fan y la aspirante a escritora, y trato de escribir un relato que se esconda en la crítica del concierto. Quizás mis sueños de juntar palabras de manera poética ganen a cualquiera otra aspiración.

Vuelto a estar frente al papel teniendo un concierto de Ismael en la memoria. El pasado 16 de julio en el Circo Price cantó para mí. Aunque no sólo para mí, cuando cantó vértigo mi mundo se paró.

Si tratara de ser una crítica (o al menos de intentarlo), hablaría de los cambios, de la evolución, del nuevo directo que ofrece, en el que hay partes que nada se parecen a aquel Ismael que empecé a escuchar hace ya muchos años.  Efectos visuales que dejan sin palabras, nuevos sonidos en viejas canciones, nuevas canciones con ritmos bailables. Un paraguas en el que todos quisimos resguardarnos de una lluvia con la que soñamos en este caluroso madrid. Luz, sonido, un espectáculo diferente para un Ismael Serrano que parece adaptarse a los tiempos o no sé muy bien a qué.

Siendo un crítica, creo que podría decir que parte del concierto que ofreció Ismael Serrano podría gustar hasta a los que no les gusta Ismael Serrano. Con lo bueno y lo malo que pueda implicar.

La fan que llevo dentro quizás no opine exactamente lo mismo. Aunque la fan también tiene un debate interno, resultando complicado criticar a alguien que ha compuesto las canciones perfectas y que consigue que después de cada concierto mi sonrisa y mis fuerzas parezcan eternas.

Siendo honesta tendré que admitir que no me apasiona como sonaron algunos de sus clásicos, que los nuevos ritmos que pretende darles me parecen innecesarios, que hay canciones que no habría que tocar (reconozco que puede que hable la seguidora clásica a la que le cuesta adaptarse a los cambios). Aunque las nuevas canciones, con su bachata y su camdombe me parecen frescas y que la música de Ismael evolucione en cada disco me parece un acierto.

Los efectos luminosos, una novedad que en su justa medida me pareció fascinante. Algunas canciones resultaron mágicas, la historia de los dragones impresionante (el clásico Ismael contando una historia de manera especial). Pero, en mi opinión, fue excesivo, y parecía que había que quitarle protagonismo a las canciones y a las letras, como si no fueran importantes. Me dio pena escuchar "Ya ves" estando más pendiente de una lucecita que de todo lo que implica una canción impresionante.

Por suerte para mí, el final del concierto tuvo poco de luces y de versiones y las canciones sonaron como yo quería escucharlas.

Siendo la aspirante a escritora, diría que he tratado de escribir todas mis palabras de la manera más literaria que he podido, aunque a veces la pasión ciega las letras. Diría que las noches de concierto de Ismael Serrano siempre son mágicas, que tengo la mejor compañía posible, que ese abrazo cuando suena vértigo me da fuerzas para luchar por todos esos sueños que abandono en los desordenados cajones, que la vida es más vida si canta Ismael, que estoy deseando que llegue su siguiente concierto y que si no te mande un "te quiero" cuando llegué a casa fue porque esta vez esperaba que me lo mandarás tú.

Siendo crítica, siendo fan, siendo aspirante a escritora o siendo ninguna y simplemente yo, sólo puedo decir que deberías a ir a un concierto de Ismael Serrano, obtener tus propias conclusiones y sobre todo, invitarme a una copa de vino para comentarlo.



Vértigo

martes, 31 de marzo de 2015

Ari Jiménez

29 de Marzo de 2015
Libertad 8
Madrid


Domingo de resaca. Resaca emocional y no emocional. Recordando la noche pasada, el vino, las risas, los besos y las lágrimas. Preguntándome por qué no hemos amanecido juntos. Los errores cometidos, los te quiero no dichos, los adiós pronunciados entre dientes. 

Suspiro odiando los suspiros y miro el teléfono esperando que llames aunque deseando llamarte yo. Agradezco que no lo hagas odiando no hacerlo yo. Preguntándome en qué punto perdido nos estamos encontrando. 

Miro el reloj y necesito escapar, de tu ausencia en mi cama y tu presencia en mi mente. Busco el domingo que me devuelva las emociones perdidas y las agallas nunca tenidas. 

Libertad 8 y un concierto de Ari Jiménez puede ser la solución. O quizás no, pero me apetece ir, escuchar, cantar, sentir. 

Me siento en primera fila con la mejor compañía posible, pedimos vino y se nos olvida brindar. Las canciones empiezan y cierro los ojos transportándome a un momento y a un espacio que nunca existirán. 

Ari canta sus canciones con calma, con dulzura, convirtiendo el concierto en algo natural, demostrando que el escenario en su lugar donde vivir. No hace largas introducciones ni habla demasiado, nos deja que seamos nosotros los que leamos entre líneas de sus frases. 

Nos ofrece más de lo que se puede esperar una noche de concierto. Se van subiendo al escenario Manu Miguez, Ángel Ravelo, Kike Marcos y Marino Sáiz y yo me pregunto por qué no estás a mi lado y por qué hay asientos libres en libertad 8.

Es mi primer concierto suyo, podría haber sido nuestro primer concierto suyo pero no lo ha sido. Sólo sé que no será mi último concierto de Ari.  Plan de vuelo, su nuevo disco, saldrá pronto y quizás consiga que vueles conmigo al escucharlo.

Camino de vuelta a casa recordando el concierto, con resaca de canciones y emociones. Sintiendo como se debe sentir y preguntándome las preguntas correctas. 

Cojo el teléfono y te escribo "¿Te he dicho hoy que te quiero?".


Vértigo


martes, 30 de septiembre de 2014

Marilia – Subir una montaña


Las canciones de Ella baila sola han sido banda sonora del final de mi infancia, de mi adolescencia y de mi vida adulta. Siempre sonando de fondo, nunca dejando de escucharlas. Antes de vivir un amor de barra, ya me sabía la canción y cuando tuve que repartir amigos, la letra venía a mi cabeza. 

Mover el arroz, suelos de canicas, sapos, supervivientes, africanos vendiendo tabaco o cruzando en patera, ir a mi ritmo... Imágenes que vienen a mi cabeza al pensar en Ella baila sola. Si pongo el aleatorio de mi ipod acabarán sonando y nunca paso sus canciones. 

Recuerdo un concierto en el parque de atracciones en el que la chica de mi lado le susurró al oído a su novio "Por ti" mientras Ella baila sola tocaban la canción en el escenario. Desde mis ojos de niña, vi claro que eso era amor, aunque a mí todavía me faltarían años para saber de lo que estaban hablando. 

Sabiendo ya lo que es un corazón roto, habiendo escuchado promesas incumplidas y habiendo echado a suertes si se sigue o se rompe, Marilia saca nuevo disco. Los reyes magos me lo trajeron, como hace años me trajeron los de Ella baila sola.

Empecé a escucharlo y algo no encajaba en mi cabeza. Las canciones eran distintas, no me las sabía al momento (¿cómo pude pensar que serían más de Ella baila sola?), y no hablaban de amores juveniles.  Algo faltaba en mi cabeza. ¿Qué ha pasado en medio?

Desde entonces llevo escuchando las canciones, asimilándolas, convirtiéndolas en la banda sonora de esta etapa de mi vida, comprobando que no serán Ella baila sola pero no les hace falta, tienen su propio estilo, su propio lenguaje, su propio momento.

Entre los discos de Ella baila sola y el disco de Marilia han pasado mil historias y mil aventuras, tanto en la vida de Marilia como en la mía. No estaba preparada para el salto temporal, ni para asumir que he pasado de ser una adolescente a una mujer, ni para ver que ya no tengo amores de barras, ahora soy feliz sabiendo que no eres superman ni yo marilyn. La canción que presenta el disco representa bien la nueva etapa de ambas, me recuerda que no tengo que salir corriendo y que es bueno aceptar que se quiere a alguien. 

El resto del disco es igual de real, de auténtico, con situaciones que ahora puedo entender (y que no hubiera entendido hace años), con la vida que estoy viviendo plasmada en canciones. No es que las de Ella baila sola dejen de tener vigencia, es que las de Marilia las complementan. 

Meses después me atrevo a escribir sobre el disco, porque ahora ya me sé las canciones, ya las he hecho mías y ya puedo decir que me encantan. 


Vértigo

jueves, 27 de marzo de 2014

Rafa Pons

22 de Marzo de 2014
Galileo Galilei
Madrid

El pasado verano en un pueblo de la mancha escuché por primera vez a Rafa Pons. Un festival de cantautores al que fui por Luis Ramiro y del que volví enamorada de Rafa. Unos meses después fui a verle en Galileo Galilei. Y el sábado 22 de marzo fue nuestra tercera cita. 

Como él diría, nos vamos conociendo. Y no voy a negar que me gusta.

Rafa Pons consigue que el concierto sea feliz. Podría resumirlo en sonrisas y buenas sensaciones. Ganas de vivir la vida. No de sufrirla, no de pasarlo mal ni de pelear pensando en derrotas. De sentir con optimismo, con alegría, con vitalidad.

No estoy diciendo que cree un mundo disney, porque no lo hace. Ni que sea un concierto con fuegos artificiales, con decorados y sin verdad. Porque también hay sentimiento, profundidad, referencias actuales y críticas al mundo en el que vivimos.

Nuestra tercera cita fue perfecta. De esas que sabes que habrá cuarta, quinta y todas las que él quiera. Ya en la primera le hubiera invitado a subir a casa, en la tercera le hubiera dicho que pasara "diez minutos o toda la vida"

El concierto empezó con las cuatro primeras canciones de su último disco. Supe que cantó "A que me enamoro" porque yo se la pedí. Esta vez no tuve que sacar el móvil para escribir un "ya no me asusta el invierno", sólo tuve que coger su mano.

Siguieron clásicos de sus anteriores discos, anécdotas, canciones nuevas y muchas risas. El alma a flor de piel escuchando "Supongo" y "Nieve en la ventana".

Rafa es un hombre espectáculo, en el buen sentido. Que me hace reír y me pone sensible, al que me comería y después le pediría un abrazo de esos que nunca me han gustado. Siempre sonriendo mientras él está en el escenario, mientras suena su música

En las últimas canciones nos apartamos de las mesas para poder saltar, poder mover los pies que llevan todo el concierto queriendo bailar. Da igual lo que pase fuera de galileo, que el mundo se derrumbe o arda madrid, durante el concierto somos felices.

Salimos de galileo con la felicidad en el cuerpo, esperando no tardar mucho en tener otra cita con Rafa Pons.


Vértigo

viernes, 7 de marzo de 2014

Operación dragón

No dirás que no aviso con tiempo... ¿Nos vemos el 25 de abril?





domingo, 23 de febrero de 2014

Correo no enviado - Concierto benéfico UNRWA

Luis Eduardo Aute, Ismael Serrano, Marwan, Andrés Suárez, Luis Ramiro y Funambulista
21 de Febrero de 2014
La Riviera
Madrid

​​Hola mi niño,

¿Te parece si te cuento el concierto del viernes pasado?

Creo que te dije que era benéfico, la causa eran los niños palestinos. Ya hemos hablado mil veces de como están las cosas...

Fue en la riviera, no recuerdo si has estado alguna vez. Esperando las manos casi se me quedan congeladas! Por suerte no tuve mucho que esperar. ¿Sabes que no se pueden meter gominolas? No llevaba nada, pero sigo sin entenderlo.

La espera fue entre conversaciones y risas, miradas al infinito y pensamientos sobre ti. Sí, lo reconozco, te echaba de menos.

Empezó el concierto Funambulista. Tiene algo ese chico, no sé, pero cuando le veo en directo me dan muchas ganas de seguir escuchándole, luego nunca lo hago, pero sé que debería. (Puede que mi amiga tuviera razón aquella noche cuando te dijo que te pareces un poquito a él).

Siguió Andrés Suárez. Increíble la conexión que tiene con el público, aunque no conmigo. Otro que debería escuchar, pero seguirá en la lista de pendientes...

Ah! No te he dicho que estaba Marino tocando el violín. Sí, el violinista que te dije que también canta que fui a ver a libertad 8. Es muy bueno.

Después llegó el momento de Ramiro. Estás cansado de que te hablé de él y de  que te recomiende canciones. Empezó con Perfecta, y en un instante te imaginé cantándomela y dándome un beso. Siguió con una nueva canción, creo que invasión extraterrestre o algo así, habrá que volver a escucharla. Y terminó con relocos y recuerdos y fue mágico. Tiene una frase que dice "seré la excepción, mi dolor no lo cura el tiempo" y siempre la canto desde dentro, pensando que soy esa excepción. Esta vez no, quizás mis heridas están casi curadas o están muy escondidas, quizás a tu lado estoy olvidando dolores y miedos, quizás me estoy enamorando de ti.

Siguió Marwan, ¿te acuerdas al poco de conocernos que fui a un concierto suyo? Te lo dije y te pusiste a buscarle en youtube. No consigo que me encante pero me hizo pensar mucho sus letras, su manera de hablar del amor, de los cuerpos, de los fracasos. Sentí que me empiezan a gustar tus abrazos cuando antes sólo pensaba en vestirme.

Habló de su padre, que fue refugiado en Palestina y cantó una canción con su historia. El concierto cobró otra dimensión. ¿Sabes? Puede que hasta entonces fuera un buen concierto pero Marwan consiguió involucrarnos en el problema, hacernos sentir que es real, que está pasando.

Y llegó el momento Isma, ya sabes que mi principal razón para ir. Todavía no me has visto nunca después de un concierto suyo, cuando me comería el mundo, cuando soy capaz de todo. Tocó cuatro canciones, la primera No estarás sola. Venga, búscala y escúchala. Un tiempo fue mi canción favorita, antes de serlo Vértigo. Cantó luces errantes, que está grabada con niños palestinos y hace que la piel se erice, donde estarás (búscala también!) y terminó con Papá cuéntame otra vez, la que el otro día empezabas a cantar.

Reconozco que no me gustaron algunos arreglos que hizo a las canciones, pero es Isma y me conquista siempre.

Terminó el gran Aute, nunca le había visto en directo y se notan sus tablas, su presencia. Por algo es un maestro para los que antes pasaron por el escenario. Tocó tres canciones y la cuarta fue Al Alba rodeado del resto. Nadie se creía lo que estaba pasando en el escenario, todos juntos. Momento para recordar.

Salí con una sonrisa en la cara, con ganas de llamarte y contarte el concierto, queriendo plantarme en tu casa y proponerte que me cantaras perfecta y me dijeras que cambiaremos el mundo juntos. O de decírtelo yo. Y que me hicieras sentir que no estoy sola, que mañana saldrá el sol y demostremos juntos que los dolores los cura el tiempo, que los nuevos recuerdos pueden inundar las viejas cicatrices y que todo es posible.

Muchos besos


Vértigo

martes, 10 de diciembre de 2013

Guille Dinnbier, José Moreno y David Sales

4 de Diciembre de 2013
Dog & Roll
Madrid


Guille Dinnbier vuelve a Madrid. Casi cinco meses después de su último concierto en mi ciudad, nos propone darle la vuelta a un miércoles gris y convertirlo en un miércoles para recordar, como lo fue aquella noche en la que le escuché en directo por primera vez, en la que pedía que me rescataras, en la que quería olvidarle, en la que te conocí y en la que la noche me trajo mi rescate inesperado. 

Empiezo el día trabajando, soñando con la noche, imaginando que canciones cantara. Su música en mis cascos, mis miedos en los bolsillos y los sueños perdidos por la bufanda.  Continúo conociendo un lugar mágico, donde alguien trabaja y hace más fácil otras vidas y me pregunto qué pasaría si estuviera sentada ahí de otra manera, si también podría resolver las piezas que a veces no encajan en mi cabeza. 

Continuamos con una cena en la que se nos olvida brindar, aunque sabemos que si lo hacemos será por más noches de concierto o por más noches de concierto sin concierto. 

Te veo desde el otro lado del cristal. Y parece la metáfora perfecta. ¿No piensas que a veces hay un cristal que nos separa? Sales a mi encuentro y tenemos claro que Guille Dinnbier no sólo será protagonista de mi historia con mi rescate, también lo será de la nuestra.

Empieza el concierto David Sales, que por mucho que diga que no es más que el telonero, nos saca sonrisas con sus canciones, plagadas de sinceridad y terminando con una canción llena de compromiso. 

Sigue la noche José Moreno, pronto recuerdo que me gustaron sus canciones, sus letras y sus ojazos. Canta "Tal para cual" (canción que podría escuchar sin parar), que me ayuda a entender que siempre seremos diferentes pero que no tengo que preocuparme.

Empieza Guille Dinnbier a la vez que termina José Moreno, cantando una canción de Guille juntos. Sigue Guille en solitario, que tiene uno de esos días en los que el mundo parece que no quiere girar. Y yo me pregunto cuantas canciones habrá compuesto en días así. Me vuelve a enamorar escucharle en directo, me vuelve a hacer feliz, me vuelve a dar fuerzas para seguir queriendo soñar. Miro a mi izquierda y miro a mi derecha y sólo encuentro buenas sensaciones, me siento arropada escuchando a Guille, que sé que está destinado a ser uno de los grandes, y podré contar orgullosa que yo le vi en directo en conciertos pequeños antes de que todo cambiara.

Porque todo cambiará. Cambiarán los escenarios en los que cantará Guille, cambiará el tinte de mi pelo, cambiará el gris por el rojo. Algunos sueños cambiarán porque se convertirán en realidad. Y a la vez, nada cambiará. Seguirán los conciertos y los descubrimientos, tú y yo cantando juntos, las canciones de Guille siendo nuestra banda sonora. 

Vuelvo a casa deseando que la noche no termine, que sigamos de cañas, de conversación, de risas y nunca suene el despertador. Pero tenemos que volver a la realidad, en la que sabes que eres afortunado y yo sé que puedo ser feliz. 

Seguirá sonando Guille Dinnbier y soñaremos con su próximo concierto. 



Vértigo

martes, 3 de diciembre de 2013

lunes, 12 de agosto de 2013

CantauTorre

10 de Agosto de 2013
Torre de Juan Abad


Primer festival de CantauTorre y primer viaje en busca de canciones en directo. Torre de Juan Abad nos esperaba y las dudas me iban asaltando durante el camino, preguntándome qué me encontraría allí y qué podría perder en Madrid si los miedos me invadían al llegar la noche.

Durante el viaje bares imposibles, calores que matan, gazpachos que reviven y melenas que se transforman. Nada parece imposible y la desconexión se hace real. Unos instantes consigo ni recordarle ni recordarte. Dejo de mirar el móvil y me centro en los pueblos que no quieren que nos marchemos.

Llegamos a la plaza de Torre de Juan Abad siguiendo las indicaciones. El ambiente de concierto se va sintiendo paulatinamente hasta que el primer grupo empieza a tocar. Otro grupo les sigue e invitan a subir a Luis Ramiro para cantar besos de hilo y empiezo a sentir.

Jpelirrojo y Curricé crean un espectáculo lleno de risas y buenas sensaciones: cantan, sonríen, hacen un rap que llega hasta a los no seguidores. 

Nos acercamos a primera fila con ganas de escuchar a nuestros cantautores. Empieza Luis Ramiro, sorprendiendo con canciones que no suele tocar. Canta En círculos y aunque no lo dice, siento que es para mí y brindamos por ello. Es el concierto soñado de Luis Ramiro, estamos cerca del escenario, es él y la guitarra (no necesita nada más) y estamos de pie pudiendo cantar, bailar, movernos… Aunque resulta corto y me quedo con más ganas de él, de más canciones, de más sentimientos (sin el tiovivo parece que es un concierto sin terminar).

Vuelve a conseguir que mire el mundo de manera más intensa, que sienta, que quiera luchar o no luchar, pero siendo consecuente conmigo misma. Ya ni recuerdo que él no está y sólo pienso en ti. Te escribo y te digo que te echo de menos y por una vez tengo claro que es nuestro momento y que debemos intentarlo. Los dos nos merecemos una oportunidad y no puedo culparte por no jugar conmigo como lo hizo él. 

Sube Rafa Pons al escenario, al que nunca antes había escuchado. Con la primera canción me conquista y durante el resto de actuación me va enamorando. Sus letras, su voz, su actitud. Consigue  emocionarme y hacerme reír. Bailamos con él y nos deja con una gran sonrisa en la cara. Grande Rafa Pons, muy grande.

Termina el concierto con Marwan, al que veo por segunda vez en directo y al que le daré todas las oportunidades que hagan falta hasta convertirme en su fan. Reconozco que tiene todo lo necesario para que lo sea, sólo falta que encontremos nuestro momento y todavía no ha llegado.

Comentamos el festival sabiendo que ha sido una noche para no olvidar, que esperemos que el año que viene se repita y podamos volver.

Domingo de vuelta a madrid sigo analizando, pensando, sintiendo: sabiendo que ha sido el fin de semana que necesitaba, que he tenido la mejor compañía que podía desear, que he aprendido, que he vivido, que no sólo ha sido un concierto. Mi semana empezó con fracasos, con búsquedas que no consigo dejar, con dudas y hasta con lágrimas. Termina sonriendo, con dos manzanas que han viajado, con buenos recuerdos y grandes conversaciones en mi cabeza. Seguiré con mis búsquedas, con mis cambios, asustándome y agobiándome, diciéndote que quiero verte y saliendo corriendo cuando me lo digas tú. Y seguiré planeando conciertos en los que será importante quien actúe (¿cuándo tocará Rafa Pons en Madrid?), pero lo será mucho más quien estará a mi lado para brindar. Tengo muy claro quien quiero que sea.

Vértigo

martes, 9 de julio de 2013

Guille Dinnbier

6 de Julio de 2013
Dog & Roll
Madrid



Parece que estoy perdiendo la ingenuidad, la mirada inocente, la fe y hay quien dice que hasta los ideales. Los vértigos y los miedos me siguen acompañando y cada día vuelve a ser una aventura y cada noche un mundo nuevo. 

Sábado de julio en madrid, en el que me levanto recordando las promesas que me dijiste la noche anterior, sabiendo que no me las dirás durante el día. Me sigo preguntado a qué estás jugando y me respondo diciendo que tampoco sé a que juego yo. 

Sigo con mis búsquedas y con mis problemas para mantener mi camino. Fracaso de nuevo y parece que no estoy cogiendo el desvío correcto. 

Llega la noche repleta de planes, de dudas y de incertidumbres. Volviendo a ser otra persona y asumiendo que puede ser tarde parar retroceder. 

Dog&Roll, un escenario e infinitas ganas de escuchar a Guille Dinnbier. Alguien busca a una rubia con labios rojos y la encuentra y todo empieza a cambiar. Puede que no sea tan tarde, puede que queden ideales que recuperar.

Escucho por primera vez a Guille Dinnbier en directo. Me enamoraron sus discos y ahora lo hace en el escenario. Canto con él las canciones que suenan perfectas, que transmiten todavía más, que son auténticas. Consigue el efecto en mí que sólo consiguen algunos pocos (Isma, Quique, Luis...), que es difícil de explicar pero impresionante de sentir: cambia mi visión, creo en finales felices, en sentimientos reales, en luchas necesarias, en vidas que merecen la pena, en inocencias recuperadas y en mis viejos ideales presentes de nuevo. Guille me aporta la energía que estaba necesitando, la fuerza que me faltaba, las ganas que estaba perdiendo. Consigue que vuelva a creer en noches mágicas en las que todo es posible.

Esta vez decidiré mi camino, los errores que quiero o no quiero cometer, las mentiras que me voy a creer y las verdades que siempre diré. Jugaré contigo o no lo haré, pero asumiré mi decisión y espero que tú también lo hagas.

Siempre recordaré el concierto: mágico, especial, íntimo. Canciones desenchufadas que no necesitan nada más, palabras perfectas para presentar las canciones, madrid presente, sin miedo a mis alas rotas, terminando con la canción que le da sentido a la carrera de Guille Dinnbier, que llegará lejos, muy lejos. Sólo tienes que escuchar una canción suya para saberlo.

Sigo mi noche camino del siguiente destino con Guille Dinnbier en los cascos, no queriendo dejar de escucharlo. Los sentimientos no se marchan. Creo en la magia, aunque tus besos no sean mágicos puede que los suyos sí lo sean.

Vuelvo a casa con la gran sensación que me ha dejado el concierto. Sólo espero que Guille Dinnbier no tarde en actuar en Madrid de nuevo y yo no deje de creer en imposibles.


Vértigo

miércoles, 3 de julio de 2013

martes, 14 de mayo de 2013

Mayo

Mayo será un mes para recordar. Todavía no ha terminado y ya lo tengo claro. Llegó después de un Abril único, en el que mis cimientos se tambalearon, en el que perdí miedos e inocencia, gané seguridades, vértigos y años. Aprendí a cometer errores imperdonables, a no pensar con la cabeza, a sentir desde dentro, a recordar lo que es vivir sin miedo al miedo. Aprendí que no es un error equivocarme, que el error es traicionarme.

Mayo parecía que sería simplemente el mes siguiente, olvidé que este año nada está siendo lo que parece.

Empezó con la primavera llegando, colándose en mi vida y en mi maleta. Escapé de mi ciudad pensando que lo necesitaba, cuando lo que necesitaba era huir de mí. Unas risas y lo había conseguido, incluso antes de que el cartel dijera "hasta pronto". Días soleados y noches eternas vinieron después. Brindis, conversaciones serias y no tan serias, pintauñas, humos, abrazos y amistades que se refuerzan. Besos dulces y sonrisas perfectas que hacen pensar que te puedo olvidar.

El 7 de Mayo concierto de Ismael Serrano. Sabía que noche especial pero nada lo iba a poner fácil. Horas de sueño perdidas, voz abandonada en el mar, martes sin tiempo para filosofías ni mojitos. Vértigo de no tener vértigo. Vértigo de tenerlo. Vértigo de escuchar vértigo y no sentirme yo.

Empieza el concierto con "Habrá que someter a referéndum". Cuando me quiero dar cuenta, estoy emocionada, tengo las lágrimas a punto de saltar, tengo los sentimientos revoloteando, tengo más ganas de vivir que nunca, tengo claro que otro mundo es posible. Isma lo ha vuelto a conseguir, me da las fuerzas que necesito para seguir hacia delante, para saber que Abril fue especial pero que puedo conseguir que todos los meses lo sean, aunque sólo sea porque no dejaré que ningún día sea gris, no dejaré de sonreír.

Ninguna pega al concierto. Ismael nos cuenta la historia de su familia, que ya parece que también es nuestra. Nos deja cantar y decido que voy a perder la voz y no me importa. Canciones con arreglos diferentes, otras sonando como siempre, risas y emociones. Tres horas en las que mis pensamientos recorren un mundo y acaban en mí. Ismael canta que todo empieza y todo acaba en ti, y le doy la razón.

Suena vértigo y vuelvo a sentirlo. Y ya sabes: "Y en el futuro espero, compañero, hermanos, ser un buen tipo, no traicionaros. Que el vértigo pase y que en vuestras ventanas luzca el sol cada mañana". Siento cada palabra, me siento viva. Salgo del concierto sabiendo que no ha terminado, el post concierto queda pendiente, la sensación que me deja todavía no puede marcharse.

Mayo continúa su ritmo. Con días de oficina en los que no faltan las risas, aperitivos los domingos, tardes de terraza, noches sin dormir y días sin despertar, llamadas que no necesitan teléfono y perdidas que se sienten. Organizo  mi habitación y trato de organizarme a mí.

Domingo por la tarde, que podría ser especial o no serlo. Dejo que mi vértigo salga a la calle y sea libre durante unas horas. Encuentro en el templo de debod desconocidos conocidos en una fiesta de las letras en las que lo único que se exige es no renunciar a los sueños. Momento mágico, tarde especial, comienzo de una nueva etapa llena de posibilidades.

No hay duda de que recordaré este Mayo. No sé que ocurrirá en lo que queda de mes, puede que lo siga completando con historias para escribir o simplemente sean pequeños días sin importancia que hacen que la vida sea vida.

Me escribes un "¿qué tal todo?" y mi mes se tambalea. Dudo de los besos y de los abrazos, dudo de que todo empiece en mí, dudo de mi vértigo, de mis palabras, de mi misma. Dudo tanto que no sé si debo contestar, si debo dejar que formes parte de mi Mayo y de mi primavera o es mejor que te quedes en el invierno en el que llegaste.

Te contesto, sabiendo que es un error que tengo que cometer y una historia que debería cerrar.

Queda Mayo por delante, queda mes para olvidarte. Esta noche quizás te busque y te pida que me engañes, me hagas creer que si recordaré este mes será por ti.

Mañana ya no habrá mentiras y sabré que eres la pequeña anécdota de Mayo que se olvida entre tantos instantes mágicos. Pudiste ser protagonista, preferiste ser pasajero que se baja demasiado pronto y trata de subir cuando menos se le espera.

Mayo seguirá contigo o sin ti. Un mes especial, un mes para recordar, en el que comprobé que la vida está para vivirla.

Vértigo

domingo, 28 de abril de 2013

Marino Sáiz


17 de Abril de 2013
Libertad 8
Madrid

Vuelvo a las viejas costumbres de escribir tarde. De decirme que tengo que escribir con el corazón en el momento adecuado, que tengo que vivir sintiendo y pensando sólo lo necesario. 

Quise escribir sobre el concierto de Marino esa misma noche, coger el boli y dejarlo llevar. Pero pensé y me fui a dormir, recordando el despertador, el trabajo, el mañana... 

Llegaron otras aventuras, otras historias, otras noches mágicas y el concierto de Marino quedó oculto debajo de la confusión que es mi vida.

Pero hoy vuelve a mi mente y recuerdo con cariño una noche que tampoco fue una noche cualquiera. En la que acudimos para seguir huyendo del vértigo sabiendo que no es posible.

Marino se enfrentaba a sus propios vértigos subiendo al escenario de Libertad 8, acompañado por Alejandro Martínez al piano.

Un concierto distinto. Un violinista siendo cantautor. Un cantautor sin prejuicios. Unos prejuicios que todos dejamos en la puerta.

Observo a Marino y siento envidia. Gran violinista con mundo interior que deja salir en libertad, negándose a ser sólo lo que se espera que sea. Es mucho más, tiene más que ofrecer y lo hace subiendo al escenario y demostrándolo.

Y me gustaría seguir su ejemplo, que mi mundo sea exterior y que no sólo pienses que soy la chica que va a trabajar con blusita, que estudió lo que tenía que estudiar, que vive la vida que le planearon, que no arriesga cuando no va a ganar. Subiría a mi hipotético escenario y podrías ver que también soy mucho más, que me quito la blusa y aparece una camiseta de mil colores, que está orgullosa de lo que estudió aunque no es lo que la define, que vivió la vida que le planearon pero ya dejó de seguir planes, que arriesga sabiendo que millones de veces perderá.

Marino consigue que deje de verle como el violinista que acompaña a cantautores que sigo en sus conciertos. Se convierte en alguien a quien seguir. Canciones con letras imposibles llenas de sentimientos, de fuerza y fragilidad, de verdad y de mentiras, de amores y desamores, de risas y de lágrimas. 

Su voz me causa dudas. Podría decir que le falta, que necesita más fuerza, pero creo que tiene la voz perfecta para sus canciones, para sus infiernos y sus luces. Su presencia en el escenario no necesita más. También podría decir que le faltan conciertos, más noches siendo el protagonista, es cuestión de tiempo que se sienta tan cómodo en el centro como se siente en un lateral.

Volví a decir que no cantaría, que mi voz no soportará más canciones. No pude no cantar cuando sacó sus carteles con "son adelantos del destino". No pude no dejarme llevar en su concierto. No pude no recordar que todo debería ser sencillo, como lo es cuando alguien hace lo que siente que tiene que hacer. Marino es la prueba. 

Llegué a casa y olvidé pronto las buenas intenciones. Dormí pensando en el mañana. Hoy recupero lo que me transmitió Marino, recuerdo una gran noche en la que sentí que podría lograrlo, aunque no supiera el qué.

Sólo una última pega, querría seguir escuchando las canciones de Marino una y otra vez, pero no hay disco para reproducir en mis cascos.



Vértigo

lunes, 22 de abril de 2013

Nacho Vegas - Canción de palacio


Con todas estas páginas he construido 
mi mansión en una zona alta de la ciudad, 
soleada y residencial. 
Me llegó a ofrecer —y era una ganga- mano 
de obra infantil cierta gran multinacional. 
Claro, yo la rechacé. 
No saben la de cosas que se escuchan cuando 
tus paredes son todas de papel. 
Anoche oí a dos tipos planear una guerra nuclear 
mientras me hacía un té. 

Y a veces oigo a las ratas 
que roen la pared. 
Les doy papel de estraza 
del que uso yo para sacar la tinta de la piel. 

Y vivo así en mi palacio de papel. 
Se está bien aquí, se está bien. 
La mujer del tiempo anuncia un vendaval, 
pero no me iré; resistiré. 

Y se oyen voces que hablan de desahucio 
y sé que quieren derribar mi humilde mansión. 
Al parecer pretende abrir aquí una nueva boutique 
un tal Louis Vuitton. 
Puede que le vaya a ver 
O puede que me atrinchere aquí, 
y como cualquier animal ya sabré lo que hay que hacer. 
O entienda que si no pierdo la fe es porque 
jamás llegué a tener una que perder. 

Pero en veintiocho años, 
vean que la reconstruí 
con estas torpes manos 
un millar de veces y sigo viviendo así. 

Como un rey en mi palacio de papel. 
Se está bien aquí, se está bien. 
La mujer del tiempo anuncia un vendaval, 
pero no me iré; resistiré. 

Y si hay un fuego aprenderé a arder. 
Y si empiezo a arder aprenderé a apagarme. 

Como un rey en mi palacio de papel. 
Se está bien aquí, se está bien. 
La mujer del tiempo anuncia un vendaval, 
pero no me iré; resistiré.


Como un rey en mi palacio de papel. 
Se está bien aquí, se está bien. 
La mujer del tiempo anuncia un huracán, 
pero no me iré; resistiré.



Tengo una razón y volveré a actuar. 
No hay impunidad pero voy a actuar.


lunes, 1 de abril de 2013

Luis Ramiro - Concierto privado


28 de Marzo de 2013
Concierto privado 
Madrid




Dije que no habría más conciertos de Luis Ramiro por un tiempo, que tres conciertos en tres meses es suficiente. Dije que no habría más historias complicadas, que mi corazón ya ha sufrido demasiado. Dije que Luis Ramiro en CD y amores sencillos.

Lo dije y lo tuve claro. Por una vez, por un instante estuve segura.  Sin dudas, sin miedos, sin Luis Ramiro en directo y sin mis sentimientos confusos revoloteando. 

No pensé, no analicé. La posibilidad de volver a aquel salón me confundió y no pude decir que no. Nuevo concierto privado de Luis Ramiro y de nuevo afortunada por poder asistir.  Nuevo mensaje tuyo y de nuevo imaginándome en tu sofá.

Camino del concierto de Luis Ramiro pienso que nuestro amor nunca ha sido sencillo, que son mil años de dudas y que si tuvimos momentos imposibles puede que ahora lo sea más que nunca.

Pienso en retroceder, en volver a casa, en no ir al concierto y en no seguir contigo en mi mente. Pienso que sería lo mejor. No escuchar a Luis Ramiro, no sentir, no querer que sigas en mi vida. Pienso y vuelvo a pensar. Siento un segundo y estoy llamando al telefonillo y estoy recordando que nunca te olvidé. 

Vuelvo a aquel salón que una vez fue mágico.  Y creo que querría volver a tu sofá donde también hubo magia. Luis Ramiro, su compañero de piso, su gata encerrada y 20 seguidores dispuestos a vivir un concierto inolvidable. 

Me siento en el suelo, muy cerquita de Luis Ramiro para que las emociones no se escapen, para sentir que canta para mí, que mientras siente sus letras yo las siento con él.  Y eso ocurre, no ocurrió en Joy, tampoco en Libertad (no le culpo… fui yo la que dudaba entre puntos suspensivos y puntos finales) y por fin sucede en su casa, me transformo, me dejo llevar, canto en silencio y me emociono con cada acorde.

Concierto perfecto. Mariposas imposibles se convierte en un nuevo himno para mí, que siempre hablé del pasar del tiempo, de crecer, de cambiar y que siempre dije que todo irá bien.  “Somos el reflejo de aquello que quisimos ser”, me recuerda que lo tuve claro hace tiempo y a veces lo olvido. Supe quien quería ser y nunca debí olvidarlo. Le digo a Luis Ramiro que la letra es impresionante, aunque no se lo digo pienso que las noches en las que me pierda la escucharé y me ayudará a encontrarme. 

En círculos ya era mi canción, y escucharla en acústico, en su salón, con la guitarra desenchufada, hace que ya nunca deje de serlo. Vértigo de Ismael Serrano me ha acompañado muchos años, En círculos de Luis Ramiro es su digna sucesora en mi corazón. Por fin una canción consigue que quiera dejar de engañarme,  de huir, de esconderme en el vértigo.  En círculos y Mariposas imposibles son la combinación perfecta. Son las canciones que necesito escuchar. Son la vida que quiero vivir. Vértigo siempre estará ahí. Siempre seré yo. Pero puede que tenga que encontrar mi nuevo vértigo y quizás por eso siento que estoy perdiendo el norte.

Hubo momentos para risas, para conversaciones, para sonrisas. El salón vuelve a ser mágico. Luis Ramiro. Su guitarra. No necesito nada más. Siento y dejo de pensar. Me levantaría del suelo y le diría a Luis Ramiro “millones de gracias”, que no deje nunca de hacer canciones, que me deje colarme en todos los conciertos privados, que me prometa que seguiremos siendo eternos. Porque le creeré. 

Me doy cuenta de que me equivoqué. Que fue un error todo lo que dije.  Habrá más conciertos de Luis Ramiro, nunca serán suficientes ni tampoco lo serán las historias complicadas. Me planteo ir a galileo el 13 de Abril. Y repaso estos meses con los conciertos de Luis Ramiro y las historias imposibles: con amores que no fueron amores, con besos entregados sin querer y queriendo, con puntos suspensivos mandados sin pensar, con errores grandes y pequeños, con lo siento sentidos, con juegos perdidos, con miedos siempre presentes, con fracasos y sin victorias.

Debería comprarme la entrada. Debería asumir que quiero que sigas en mi vida. Seguiré sintiendo, seguiré dudando, teniendo miedos y no olvidaré el pasado, ni el mío ni el nuestro. Nuestra historia nunca será sencilla, puede que nunca encontremos el momento que sea perfecto para los dos. No me importa.

Quiero más conciertos de Luis Ramiro y quiero que sigamos con nuestra historia complicada. 



Vértigo