miércoles, 3 de junio de 2009
¿Sabes que soñé ayer?
No creo que puedas imaginarlo ni creo que quieras saberlo. Pero necesito contarlo y quiero contártelo a ti.
Ayer soñé que me moría.
En el sueño sabía que me iba a morir. Era extraño, muy extraño. Se acercaba la hora de irse a dormir y sabía que se acercaba el momento en el que dejaría de vivir. Decía que no pensaba madrugar al día siguiente porque no tenía sentido levantarme para morir, mejor esperar durmiendo.
Al principio estaba tranquila, calmada, asumiendo lo que iba a suceder. Pero de repente, me puse triste, muy triste. Nunca había tenido miedo a la muerte, no a mi muerte. Anoche tenía demasiado miedo, miedo por no volver a ver a la gente que quiero, miedo por dejar tantas cosas por hacer. Miedo.
Me medio desperté deseando que nada fuera real, que nada hubiera pasado. No conseguí despertar del todo y volví a entrar en el sueño, queriendo dormir pensando que no despertaría.
Horas después desperté, con una sensación desagradable a la vez que sintiéndome bien por saber que no era cierto.
Aunque… no era realidad en parte, anoche no era mi última noche, pero llegará esa noche algún día, y seguramente tendré miedo por no volver a ver a mi gente, ahora sé que no quiero tenerlo por dejar cosas por hacer, por no haber arriesgado, por no haber vivido.
Vértigo
domingo, 24 de mayo de 2009
Arrepentimiento
Me arrepiento de cada pequeño paso que di, pasos que me llevaron a este sentimiento. Porque sobre todo me arrepiento de estar arrepintiéndome. Siempre creí que no había que arrepentirse, que las elecciones que tomamos hacen que seamos la persona que somos y que nos ayudan a crecer.
Aun así, hoy me arrepiento.
Me arrepiento de haber escrito aquella carta, de dejar que me besaras, de decirte que sí, de no llorar cuando te marchaste, de no haber podido odiarte, de llorar demasiado tarde.
Me arrepiento de haberte sonreído, de hacerte creer que te quería, de no sentir lo que tú sentías y de que no llegaras a conocerme.
Me arrepiento de haber soñado contigo, de dejarte formar parte de mi vida, de dejarme coger por la cintura, de no decirte lo que pensaba y de preguntarme qué pensabas tú.
Me arrepiento de haberte engañado, de hacerte creer que era otra persona, de disimular que me importabas, de ocultar que tenía miedo, de dejarte marchar de mi vida.
Me arrepiento de estar arrepintiéndome, de creer que todo lo hice mal, de lamentar las decisiones.
Me arrepiento de estar hablando del pasado en vez de estar tomando decisiones de las que no arrepentirme.
Vértigo
domingo, 17 de mayo de 2009
jueves, 19 de marzo de 2009
Ya lo sé
Vértigo
sábado, 14 de marzo de 2009
El blues de la generación perdida - Amaral
Dices que yo
No tengo casi nada en la cabeza
Me miras, me juzgas, me condenas
¿Qué importa mi opinión?
Dices que yo
No he combatido en un millón de guerras
Que me da igual la voz de la experiencia
Dices que yo
Me dices que yo
Dices que sólo soy una veleta
A la que el viento se lleva sin querer
Dices que sólo soy una cometa
Que se eleva y que un día va a caer
Dices que yo
A veces te resulto incomprensible
Mitad vulgar, mitad un ser sensible
Dices que yo
Dices que yo
Escribo solamente tonterías
El blues de una generación perdida
Dices que yo
Me dices que yo
Dices que sólo soy una veleta
A la que el viento se lleva sin querer
Dices que sólo soy una cometa
Que se eleva y que un día va a caer
Si yo pudiera me llevaría la tristeza
De tu cabeza, de tu cabeza
Dices que me pierdo a cada instante
Que el futuro está en el aire y mi vida del revés
Ya sé que siempre dices lo que piensas
Por eso siempre escucharé aunque me duela
Cómo me dices que sólo soy una veleta
A la que el viento se lleva sin querer
Dices que sólo soy una cometa
Que se eleva y que un día va a caer