Cuando hace diez años NajwaJean entró en la escena musical consiguió llamar mi atención. Su música, su estética, su manera de entender… les hacían únicos. Todavía me recuerdo viendo su primer videoclip en blanco y en negro, con una simplicidad que era original. Aunque su música no conseguía atraparme del todo, puede que fuera demasiado electrónica para mí, pero agradecía su existencia en el panorama español.
Pasó el tiempo y cada uno siguió su camino. Calos Jean se convirtió en el productor de moda y sus discos eran perfectos para momentos divertidos. Najwa Nimri encontró su estilo propio en solitario, siendo una especie de Björk española (aunque menos rara y más fácil de escuchar) y consiguió convertirme en su fan.
Ahora vuelven a juntarse y sacan disco nuevo. Y lo hacen como si fuera el primero, sin mirar al pasado y buscando un nuevo espacio.
Escucho Till It Breaks y me gusta. Es agradable, se escucha bien, incluso me saca una sonrisa.
Pero me doy cuenta que estoy escuchando a NajwaJean y no soy consciente. ¿Dónde está la originalidad? No la encuentro. ¿Dónde está Carlos Jean? No hay diversión. ¿Dónde está Najwa? Hasta me cuesta reconocer su característica voz.
Supongo que con este disco han ganado mucho, suena maduro, suena bien, suena internacional, puede escucharse en cualquier emisora, puede gustarle a más gente, puede venderse… Y supongo que todo es bueno. Hasta a mí me gusta el resultado, hasta disfruto escuchando el disco. Pero echo de menos a NajwaJean cuando eran los raros, cuando sonaban distintos, cuando eran únicos, cuando no me atrapaban…
Vértigo