domingo, 6 de febrero de 2011

Tiempo

Pierdo el tiempo.


Pasan las horas y si me preguntan qué he estado haciendo diré que nada, que el reloj fue avanzando y yo no se lo impedí, no intenté que los segundos duraran más, ni organicé los minutos en tareas.


Me mirarán sorprendidos, no entendiendo que fue de mí, de aquella estudiante que estiraba los días, que reducía sueños y estructuraba miedos.


No podré explicárselo. Ni con todo el tiempo del mundo podría transmitirles que ha cambiado.


Siguen pasando las horas y siguen creyendo que pierdo el tiempo.


Si me preguntas qué estoy haciendo, te diré que nada.


Me mirarás a los ojos y verás mi nada.


Verás que estuve escuchando el silencio, acompañando al segundero avanzar, sabrás que escribí mil historias en el aire y ninguna en el papel, que soñé sin cerrar los ojos y dormí sin abrirlos.


Me mirarás sorprendido entendiendo que sigo estirando los días, estructurando sueños y reduciendo miedos.


Y sé que te preguntas cómo estructuro sueños. Es sencillo, obligándome a soñar cada día. Sin perder el tiempo.


Vértigo.


12 comentarios:

Cuerpos a la deriva dijo...

Muy bueno!!! A mí me pasa algo parecido, recién acabado los exámenes y sin apenas clases las horas pasan muy lentas. Eso sí, dan lugar a nuevas ideas para nuevos textos.

Un beso.

X dijo...

Yo soy nadador profesional.

Extrema dijo...

Odio estar tan aburrida, y perder tanto el tiempo... pero es que, sinceramente, no se me ocurre nada mejor que hacer.

La chica de los sueños de cristal dijo...

Es necesario soñar, pero no creo que debamos tomarlo como una obligación, si no como un deseo :D

Nati dijo...

Un día escribí sobre el tiempo y me dijeron muchas cosas. Me quedé solo con un par.
El tiempo lo creamos nosotros. El tiempo parte de nuestra percepción. Para lo que ya es, se hace de día, de noche, de día y de noche otra vez, las plantas crecen, los ríos se llenan por la lluvia y a veces se secan, sin embargo son ciclos. Todo sigue medianamente igual.
Lo que cambiamos somos nosotros, los humanos. Nos salen arrugas, vemos todo desde más arriba hasta cierta edad que empezamos a encorvarnos. Miramos desde ojos viejitos.
Pero desde donde miramos depende de nosotros. Aunque nos salgan arrugas y nos salgan canas, depende de nosotros seguir mirando desde juventud. Si lo pensás así, capaz el tiempo no sea tan terrible.

Besos grandes!

Bárbara... dijo...

Y quién dijo que el tiempo se pierde? No importa que ha cambiado, importa que cambió. Y si ahora necesitas soñar, pues sigue soñando!!! La vida no es nada sin sueños, y tú los tienes...
Además otra cosa, el tiempo no se pierde, ni se usa, ni se corre, ni se atrasa... el tiempo se construye... tú has encontrado una bella de darle vida.

Llueve rocío... dijo...

identificada con esa sensación...
Muy bonito.

Diminuta dijo...

Y ojalá dure para siempre.

Naty! dijo...

amé este texto... me identifique y me encanto!!! escribis hermoso, me encanta!

candela dijo...

Me parece una manera genial!

Calamidad. dijo...

El tiempo no se pierde, se invierte!
: )

yo mismo dijo...

:) todos nos hacemos mayores y perdemos cosas por el camino. a veces nada es mucho más que todo. ¿sabes? creo que por fin estoy volviendo... (¿cuántas veces habré dicho esto en el último año?). me alegro de verte aún por aquí.

un beso :)