jueves, 26 de agosto de 2010

Me tienes detrás

Te tengo delante. Veo tu espalda y si muevo el brazo podría tocarte.

Me tienes detrás. O no sabes que estoy ahí (como siempre) o no quieres saberlo.

Ayer terminé una etapa y mañana empezaré otra.

Hoy estoy viéndote y no puedo evitar repasar nuestra historia. Otra vez:

Empiezo por el final, cuando me cruzaba contigo y no te saludaba.

Aquellos días en los que moría al verte, en los que el mundo se hundía a mis pies.

El momento en el que te dije que te fueras de mi vida.

Las semanas que no fui yo, traicionándome en cada palabra que te dije, en cada letra que teclee.

El día que me rompiste el corazón en tantos pedazos que creo que nunca los encontraré todos.

Los meses que estuvimos en una nube, compartiendo besos y sueños.

Las horas de clase sin escuchar al profesor, repasando mis relatos y tus miedos.

Aquel día de verano en el que nos conocimos y no hubo flechas ni química, sólo momentos.

El principio no lo puedo cambiar. El final sí. Tengo que dar un paso hacia delante.

No estoy segura. Podría morir de nuevo, perder otro pedazo de corazón o volver a traicionarme. O podría cerrar tu historia con la misma sonrisa que siempre nos acompañó.

“¿A entregar papeles?” ¿Sí, no te había visto?”

Con una pequeña conversación en la que nos brillaban los ojos pusimos el fin de una etapa de nuestra vida.

Vértigo

13 comentarios:

X dijo...

No hay principios ni finales.

La oyente dijo...

Bien valiente,
te atreviste a dar el paso hacia delante;)

mua!

Quijo dijo...

"O podría cerrar tu historia con la misma sonrisa que siempre nos acompañó".

Lo bueno es cerrar estas historias con una buena sonrisa, porque así los finales son más dulces, aunque sigan siendo finales :)

Bárbara... dijo...

Quizás la nueva etapa pueda encontrarte ya no detrás... para que puedas mirar hacia delante sin principios ni finales interpuestos...
Y quizás sí, alguna pieza mas del corazón se pierda, pero sólo sin ella podrás encontrar muchas otras.
Que estés bien amiga...

Cuerpos a la deriva dijo...

Me ha gustado mucho cómo has escrito el texto, empezando a contar vuestra historia desde el final. Y por muy hecho añicos que tengamos el corazón siempre puede aparecer alguien que nos ayude construirlo de nuevo.

Un beso.

:) dijo...

Es muy difícil cerrar etapas. A veces no queremos decirle adiós a alguna.

Laia dijo...

Yo creí que los trocitos nunca aparecerían... Que mi corazón nunca volvería a estar enterito, que estaba muy maltratado... Pero ahora está entero e incluso mejorado.

Sólo hay que darle tiempo al tiempo.
La lástima de tener ahora a un chico que merece mi tiempo, mi dedicación y mi todo... es que he perdido aprte de esa inspiración (la gran amyoría de ella se la ha cargado la uni).


Pero a lo que iba... Mi final fue muy amargo; no conseguía poder hacer mi vida hasta que no le di más opción que salir de mi vida, cuando hice un muro que no podía saltar si yo no le daba permiso, y no se lo di.
Pienso en eso, y me da lástima. Muchísima, porque fuimos muy amigos. Pero sé que si no hubiese sido así, habría sido muy difícil para mí salir de aquél bucle que tan sólo conseguía destruirme un poco más cada día. Y aún siendo consciente de ello, me sentía casi incapaz de hacer nada por evitarlo, me sentía satisfecha de algún modo... pero una noche de valentía me lancé a la piscina, y conseguí mentenerme en mi sitio.


ahora me arrepiento de no haberlo hecho antes; durante el tiempo que hubo algo entre nosotros, me traicioné y menosprecié constamentemente por lo que le aguanté... Mientras yo daba todo, él pasaba.
Y luego, llorando y hundiéndome (y mucho) por él.


En fin, ya me he enrollado otra vez, para variar...
Pero me he sentido más que identificada.
Voy a dejar de enrollarme, que no voy a contarte aquí todo, no sé.

Hablamos.
=)
(Nos leemos)

Cuerpos a la deriva dijo...

Gracias =)

Javi dijo...

Hola Vértigo,

Muchas veces lo mucho se vuelve poco con solo desear un poco más.

Besos!

-javi-

Bambu dijo...

Es muy complicado acabar algunas historias, sobretodo cuando han dolido.
bss

candela dijo...

Cuánto cuesta cerrar etapas, momentos, sentimientos...

saludos

Lía. dijo...

La valentía y el coraje para dar pasos importantes normalmente surgen cuando logramos descubrir que tan importantes somos nosotros mismos.-

Lo mejor para ti!
Besos.-

Sauze dijo...

Vértigo, cuando una puerta se cierra otra se abre... y quien sabe como soplará el viento ...

un besito.