domingo, 6 de noviembre de 2011

Llueve

Por fin llueve en Madrid.


El otoño que no quería llegar se deja ver, aunque la primavera todavía no se ha marchado y yo sigo con mis zapatos de verano fuera del armario.


Coloco los botines de invierno al lado y pienso cuales me pondré mañana. Llueva o no, sé que saldrá el sol.


Me acurruco debajo de la manta y escucho la lluvia, mojando el parque, mojando las casas, mojándome a mí.


Planeo una huída. No al sur, sino al norte, donde encontraré más frío, más agua y otros aires.


Madrid me esperará, me recibirá con un lunes extraño, en el que entre sueños y recuerdos iré al trabajo.


Habrán sido dos noches fuera. Sólo dos.


Nadie notará el cambio. Pero volveré y los zapatos de verano estarán dentro del armario.


Vértigo


10 comentarios:

  1. Tan lindo es escaparse a escondidas :D
    Un beso, Vértigo!

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  2. Así estamos todos, viendo que, poco a poco el frío conquista Madrid y nos devuelve (a los que somos del norte) cierta calma.

    Una sonrisa que parce sustituir a la nostalgia.

    Cuídate.

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  3. Mas frío seguro que encuentras...porque el tiempo ha cambiado radicalmente en cuestión de dias...que frio!
    un beso vertiginoso!

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  4. Ay, este otoño-primavera que tenemos. Que no se decanta por una estación ni por otra nos va a volver locas con la ropa.

    Un beso

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  5. Me gustan esos días lluviosos :)

    Te puedes enamorar en todos esos sitios, y del autor de un blog, pero sería una leyenda urbana. Hecha realidad, eso sí.
    un saludo!

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  6. me gusta la lluvia para disfrutarla desde casa, quisiera aprender a disfrutarla estando fuera; al igual que el frío... no es buen compañero, me trae una melancolía irreversible.

    las escapadas fortuitas siempre son las mejores!!

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